miércoles, 6 de diciembre de 2023

Dar la cara

Es aquello que se pide cuando ocurre un crimen, un desfalco o simplemente un error: dar la cara. Un epíteto potente que minimiza a quien está bajo juicio, sea culpable o no, y lo insta a hacerse cargo de sus acciones. Bien sabemos que en los casos llevados a juicio, sobre todo los apuntados que poseen poder, tienden a esconderse tras sus posibilidades, por tanto "dar la cara" pasa de una inquisición a una súplica para que ellos salgan de sus caparazones de oro y enfrenten la justicia como todos los demás. En estas realidades civilizadas el concepto "dar la cara" es algo completamente positivo, relacionado a un equilibrio moral y social necesario para nuestra adecuada convivencia; sin embargo existen sociedades en las que el escaso nivel educativo y las adicciones han provocado que, quienes exigen que otros "den la cara", sean solo matones insensatos que desean tener un rostro al frente para ignorarlo, amenazarlo y golpearlo, aunque no existe una razón real. Graficaré la situación para que se entienda mejor.

Hace un tiempo llegó al lugar al que habito una perra callejera que era dulce con unos y agresiva con otros: varios vecinos pedimos que, si alguien deseaba adoptarla, que entrara al animalito a su casa para que no estuviera en el lugar de tránsito de todos; un miembro de mi familia, quien tiene una enfermedad grave que no le permite estar cerca de los perros, les pidió amablemente a la comunidad por escrito que buscaran un hogar para la perrita y así evitarse entuertos. Resultado: una mujer rabiosa golpeó nuestra puerta para que "diéramos la cara" ante la petición de buscarle un hogar a la perrita, amenazándonos con una golpiza por parte de su hijo mayor, pues ella alimentaba al canino, aunque no la admitía en su hogar (qué irónico). Aquella mujer resollante e ignorante, incapaz de hilar palabras coherentes, furiosa por la idea difusa de que estaban pasando por encima de ella o quizás qué (imposible entender a una criatura así). La calma fue nuestra amiga en aquel momento, pero era imposible quedarse impasible del todo cuando una vecina nos amenazaba de aquella forma tan solo por no saber entender lo que había leído, y que (volviendo al punto) exigía que "diéramos la cara" cuando era ella la que estaba haciendo algo malo. Finalmente la perrita atacó a un perrito de la comunidad y luego fue adoptada lejos del lugar.

En el barrio de la ignorancia estas cosas pasan todo el tiempo, la falta de educación y el consumo de estupefacientes, alcohol y tabaco hacen que estas personas ni siquiera sepan cuándo ni con quién deban enfrentarse, así que a la mínima idea de provocación (muchas veces inexistente) atacan a quien sea que tengan cerca, aunque nos son tontos: cuando es alguien más fuerte que ellos ladran a través de la reja, pero si saben que es alguien más débil, carente, enfermo, viejo, pequeño, etc. no tienen problemas en ir y exigir "dar la cara" a quién no tiene pito que tocar en la situación, como cobardes que son.

Otro caso se dio de forma más reciente: una vecina indicó que le habían robado las piezas de una bicicleta, nosotros mencionamos que habíamos visto a un niño desconocido en el sector. Al poco tiempo otro vecino apareció bufando en nuestra puerta, disque porque estaban acusando a su hijo de haber realizado un robo, a lo que respondimos que conocemos a su hijo y no era él a quien vimos. Nuevamente salió con que "diéramos la cara" en lugar de hablar de forma pública sobre lo que habíamos visto, tal como se deben hacer las cosas (estas personas tienen la moral y la ética al revés). Resoplando, se puso a explicar como funcionan las bicicletas, en un intento desquiciado de sacar de encima de su hijo una acusación que no existía. Echando el cuerpo encima, se vio enfrentado a la calma y la razón, pero claramente su intensión era resolver de forma física un problema que solo estaba ocurriendo en su cabeza.

Es muy estresante vivir en un entorno así, donde una mirada o un "buenos días" en un momento inadecuado puede significar una amenaza de algún acuerpado ignorante que cree que alguien le debe "la cara" por un agravio que ocurre solo en su mente, nublada de humo de cigarro o de algo menos legal. Muchas veces, cuando vemos en las noticias esas historias de rencillas y venganzas atribulantes ocurridas en sectores empobrecidos de la ciudad, debemos considerar que hasta cierto nivel aquellos problemas se deben a la confusión generada por la educación escaza y el estupefaciente fácil, y que quien termina con una bala en el cuello o un cuchillo en el costado no es necesariamente alguien que realizó un desaguisado, sino que pudo ser alguien que, simplemente, dijo o hizo algo que se interpretó desde la distorsión mental de una persona que le exigió "dar la cara"...por nada.

viernes, 20 de agosto de 2021

Sobre el árbol del conocimiento y los primates que se descolgaron de él

No venimos de los primates, sino que somo primates, con todo lo que eso conlleva: Somos mamíferos, somos vivíparos, somos omnívoros, tenemos bello corporal, somos capaces de expresarnos facialmente, etc. Tanto las religiones han planteado la mentira sobre nuestra "creación" como seres especiales, hechos de arcilla y moldeados a la imagen de algún dios, como la ciencia que dice que "venimos de...", cuando en realidad siempre hemos sido primates. Y esta verdad, que parece tan simple, si la pensamos con detenimiento, es una epifanía dolorosa para muchos, por lo cual lo ocultan fingiendo que aquello no está allí, autoconvensiéndose de que en realidad son algo especial, más allá de todo otro ser que habite este planeta.

Hasta cierto punto tienen razón, pues somos algo más allá de los primates, una especie de mezcla entre primate y roedor, porque carroñamos nuestro hogar, nos acostumbramos a hurtar y huir, y en todos los estratos pasa por tonto quien no actúa así, aprovechándose de su posición social o de las oportunidades que le entrega la vida. Somos una plaga, porque en un ambiente natural no toda nuestra manada sobreviviría, pero en el ambiente que nos hemos creado sobrevivimos a la fuerza, y seguimos existiendo en número cada vez más creciente. Cada camada de humanos son un conjunto de bocas que alimentar, y se piense lo que se piense esto no es tanto un dolor para los padres de esas crías, sino para el planeta que debe sustentar los recursos para llenar esas bocas, para cubrir esos cuerpos lampiños, para poner techos sobre esas cabezas. Los humanos no sólo somos primates, sino que somos una verdadera plaga que chupa la vida de su hogar hasta la última gota, mientras nos peleamos entre nosotros y tratamos al resto de los seres de este planeta como si estuvieran por debajo nuestro, cuando no existe mayor diferencia que la que nosotros mismos hemos inventado, como si un montón de narcisistas esquizofrénicos fuéramos.

Debemos aceptarnos como la plaga de primates que somos, y eso conlleva comprender nuestra REAL naturaleza humana, lo que es mucho más sencillo que las elevadas posturas filosóficas de Immanuel Kant sobre las formas del ser humano, sino más bien sobre los aspectos fisiológicos que nos hacen ser lo que somos. Comprendiendo esto podemos preguntarnos qué existe en común entre una plaga y los primates, y la respuesta es muy sencilla: La reproducción. El código de una plaga es reproducirse más allá de sus límites, superando cualquier número estimable para lograr sobrevivir, pues la existencia misma está llena de peligros que destruirá buena parte de la plaga. En el caso de los primates el sexo y el placer sexual son una forma de comunicación, de compartir como comunidad, hasta de moneda de cambio por comida, y a diferencia de cualquier cosa que podamos creer en nuestros palcos de seres seudo elevados, los demás primates disfrutan mucho el sexo, lo hacen a toda hora sin mediar parejas fijas o poligamias, y eso mantiene sus camadas constantemente con crías que podrían llegar a adultas, pero la verdad es que muchas mueren antes de lograrlo, manteniendo a raya a la población.

Sin embargo, cuando miramos el sexo desde nosotros, lo que vemos es un árbol extraño con unas pocas ramas torcidas y deformes que tratan de alejarnos de la verdadera naturaleza de lo que somos, imponente y aterrador.



Una rama es religiosa, hablando de castidad y modestia, de castigos divinos si te autosatisfaces, de ostracismo si llegas a tener más de una pareja, de posturas en las que las mujeres están "hechas para ser madres", dejando fuera de su sistema a cualquiera que no pueda o no quiera serlo. Esta postura religiosa es antinatural y sumamente peligrosa: Los orgasmos y la bioquímica del cerebro están conectados en un abrazo intenso, esta interacción hormonal permite que seamos capaces de enfrentar el día a día, que nos mantengamos estables y seamos felices, inclusive un orgasmo diario ayuda al sistema cardíaco, al sistema inmune, previene el cáncer y genera nuevas neuronas...así de necesario es tocarnos, entendernos y vivir una sexualidad feliz y consensuada. El celibato no sólo conlleva problemas físicos que pueden traer la muerte, sino trastornos mentales incurables ¿O acaso ustedes creen que los sacerdotes y monjes en general nacen pedófilos? La gran mayoría terminan siéndolo por causa de una sexualidad trastocada enseñada dentro del núcleo de los mismos templos, barnizado con el poder que le entregan sus feligreses día a día, sin importar la religión a la que pertenezcan, pues prácticamente todas las religiones abordan la sexualidad de la misma manera.

Otra rama es la de la publicidad y el comercio sexual, una rama que se dobla y se retuerce en sentido contrario a la primera, para finalmente reencontrarse y envolverse una a la otra en sus puntas. La hipersexualización en la publicidad, inclusive usando a menores de edad, es un llamado constante a los instintos más bajos de nuestras primates existencias, para conseguir que consumamos productos que ni siquiera se relacionan con la sexualidad misma, para luego convertir a los propios seres humanos en productos. La red que se ha tejido por siglos en torno a estas áreas ha sido intrincada y peligrosa, en la cual principalmente las niñas más pobres son puestas a disposición de quien pueda pagar por ellas, esclavas de un sistema que las maltrata, las humilla y las viola. Mientras las modelos son puestas posando junto a una botella de cerveza, pero a las madres se les apunta con el dedo por amamantar en público y las niñas se les viste como si fueran mujeres adultas, poniéndoles escotes cuando todavía no crecen sus pechos y tacos cuando deberían estar jugando a correr con los demás niños. La postura social de la sexualidad es contradictoria y muchas veces chocante, pero cuando más doloroso pega es cuando se enfrenta a los crímenes sexuales: De las víctimas publican sus caras y nombres, las juzgan por como visten, por lo que hablan, por sus amistades y vidas, pero de los violadores no dicen nada hasta que la gente se haya olvidado del asunto, entonces ponen algunas iniciales o dicen que, el pobre tipo, fue víctima de sus instintos. 

Aquella rama, la de los crímenes sexuales, nace oculta oculta entre la abultada y deforme rama de las religiones y la torcida rama del comercio, camuflándose entre los pliegues de las ramas que la protegen de ser cortada, permitiéndole existir en base a todo aquello que reniega de nuestras cualidades de plaga y de primates. Es esta rama, tullida y escondida como ella sola, una vástago fuerte venido desde la necesidad de procrear sin precedentes, permitiendo que los violadores y abusadores perpetren sus crímenes para sembrar su semilla, protegiendo a la semilla por encima de la víctima que debe entregar su vida a ella. Por cada niño nacido de la adusta rama del abuso la vida de una mujer se pierde, convirtiéndola en una muerta en vida, sólo existiendo por la obligación social  de existir, sólo para revelar a ese niño que él no es nacido del amor y la sana sexualidad humana, sino que es hijo del más vil odio y la sexualidad retorcida del ser más despreciable que camina sobre nuestro amado planeta...ninguna persona merece lo que ese padre hace a esa madre y ese hijo...

El árbol con sus ramas torcidas y descentradas, entrelazadas en una unión que nos otorga dolor y sufrimiento al negarnos nuestra condición de primates y convertirnos en la plaga que somos ahora, reventando los recursos de nuestro planeta y flagelándonos unos a otros por no poder ser lo que estas instituciones sociales nos empujan a ser. Somos lo que somos, simios de una especie que anda en dos patas y piensa de forma más compleja que los demás simios, no más ni menos que ellos, sólo diferentes y más complejos. Como simios que somos debemos aceptar nuestra sexualidad, sabiendo que la necesitamos, deseándola cada día, disfrutando de ella a cabalidad sin hacer daño a nadie, rechazando aquello que trasgrede la mente de otros, como el snuf, las violaciones, los abusos, la pedofilia y la esclavitud sexual, así como aquello que nos daña a nosotros mismos, como el celibato o la prohibición ante la masturbación. Y así como debemos entender estas verdades, también debemos aceptar que nosotros nos exhibimos de forma natural ante los demás primates, sin buscar con esto un encuentro sexual; un escote no invita a un encuentro sexual, pero las palabras, los besos y las caricias sí, una minifalda o un perfume no son una puerta abierta a un coito, que los hombres y las mujeres se embellezcan es un acto de autocomplacencia más que un acto para un tercero, y debemos aceptarlo así ¿O acaso el pavo real se arranca las plumas cuando no quiere demostrar a la hembra que desea un encuentro sexual? No, el pavo las arrastra por el piso, impasible, y las extiende para comunicar, así como cuando nosotros susurramos al oído un "te deseo" o sellamos con un beso un "te amo". Que hombres y mujeres muestren sus cuerpos es un acto natural de sexualidad, y no por esto es una invitación a cualquiera, pero las posturas culturales que cubren a las mujeres de la cabeza a los pies o la creencia de que "es feminista tapar el cuerpo de una deportista", aunque esto podría impedir una buena ejecución en su deporte, demuestra lo trastocadas que están las posturas sobre nuestra normal sexualidad. Para que el día de mañana nuestra especie siga en este planeta necesitamos aceptar nuestra primate existencia y lidiar realmente con una sexualidad sana, educada, en la cual nos podamos atraer unos a otros sin perjudicar a nadie, y que no disminuyamos a nadie por cumplir o no cumplir algún estándar de belleza dispuesto a la fuerza por el comercio de la prostitución y la moda.

Hace millones de años el cuadrumano se irguió y comenzó un camino para separarse de lo que era, pero su separación lo hizo olvidar lo que realmente es y considerar ideas fantásticas sobre lo que le gustaría ser...ya es momento de mirar atrás y recordar quienes somos y reparar el camino cursado, nunca dejaremos de ser primates, pero podemos dejar de ser una plaga ¿Pero qué conlleva que seamos una plaga?

Primero, nos consumimos todos los recursos sin miramientos. Con el tiempo creamos un sistema de sustento económico en el cual cualquiera que pueda pagar tendrá lo que quiere, sin embargo no sopesamos que la Tierra no tendría suficiente para dar. Y pasó el tiempo, mientras dañábamos el lugar en dónde vivíamos, creyendo que podíamos hacer perfectamente lo que se nos cantara en gana, pero el sistema económico sirve a los economistas y empresarios, no a la Tierra que entrega el producto de la vida misma. Y ahora el planeta está muriendo, al punto de otorgarnos toda clase de raticidas para exterminarnos, porque simplemente lo merecemos. Estupideces tales como la obsolescencia programada o el ciclo de las modas demuestra nuestra inmadurez al momento de plantearnos nuestra propia existencia en este planeta, generando nuestras propias catástrofes y luego quejándonos de que un apocalipsis a caído sobre nosotros, cuando la caída no es nada más que nuestras propias decisiones como especie sobre nuestro hogar. Quizás es tarde para aliviar las cosas, pero es posible si nos proponemos cambiar la forma en que existimos, y dejamos de perder el tiempo con todo aquello que sólo causa dolor a nuestra propia casa y a las criaturas que coexisten con nosotros.

Y en segundo lugar está nuestra incansable procreación y protección a todo feto, sea viable o no, venga del amor o no, lo puedan criar y amar o no. Nos hemos autoconvencido de que es antinatural que una madre o un padre vea morir a su cría, porque el padre debe morir de vejez, pero en la naturaleza esto no es así, las crías mueren constantemente de muchas maneras y sus manadas deben sobreponerse a la pérdida y seguir adelante sin chistar, porque de eso depende la supervivencia. Sin embargo nosotros nos hemos sobrepuesto como especie a esa realidad, lo que significa que debemos buscar otra forma de mermar la población, y la forma más obvia es tener la capacidad de desechar los embriones cuando sea necesario, sin mediar mayores conjeturas ni cuestionamientos. Más el árbol de ramas torcidas sabe que de esos embriones venidos a mal, sin amor, nacidos al maltrato o al abandono, vienen los productos que consumirán en el comercio sexual, por lo cual fuerzan al sistema a que esos embriones sigan curso para que lleguen a ser bebés. La lucha contra la posibilidad de controlar realmente el producto de nuestra simiesca sexualidad sería la puerta de salida a esta etapa de horrores que vivimos como humanidad, sin embargo las religiones y sistemas sociales anticuados, siempre pujando por creer que no somos primates, nos mantienen anclados a los raticidas que nos ha echado nuestro planeta. La mentira constante para limitar nuestra sexualidad agreste es lo que nos mantiene en miseria, hediendo a muerte y recibiendo cúmulos ingentes de odio, todo bajo el sello de alguna deidad que así lo mandó y ante la cual el ser humano está indefenso, aún cuando ni siquiera la ha visto.

Somos primates: Parimos a nuestras crías, amamantamos y arrullamos, sonreímos y aplaudimos, nos comunicamos a través de sentimientos y palabras. Por complejos que parezcamos somos primates, pero ya viene siendo hora de que dejemos de ser una plaga...

lunes, 26 de octubre de 2020

Chile despertó

Que bello despertar tuve, con el cuerpo adolorido luego de haber pasado todo el día de ayer doblando votos, llenando mil y un formularios, explicando una y otra vez como realizar la votación y resguardando la opinión de las personas en mi humilde función de vocal de mesa. Que bello despertar tuve esta mañana mirando a mi Chile lindo, pues ahora puedo llamarlo mi Chile, porque por primera vez siento (como sienten muchos otros) que mi voz fue escuchada. Al levantarme y mirar por la ventana vi un nuevo Chile, uno en el que la gente puso al frente su voz en lugar de vivir sumidos en la indiferencia. Anoche, luego de cerrar la mesa de votación, el camino a mi casa no fue fácil, pues me tocó ejercer de vocal de mesa en una comuna apartada y tuve que atravesar tres comunas para llegar con mi familia. Mientras viajaba mis ojos se llenaban de lágrimas al ver las calles abarrotadas de gente celebrando, agitando banderas chilenas y mapuche a la par, vitoreando el nacimiento de esta nueva patria que se nos promete, cantando a viva voz el derecho de vivir en paz y bailando todos juntos el baile de los que sobran porque, por primera vez, no sobraba nadie.

Pero también quiero decirle a aquel que cree haber “perdido” el día de ayer que este Chile es para todos, que nadie quedará afuera de esta nueva constitución. No te asustes pensando que esto cerrará las empresas y derribará las iglesias, la gente no busca eso, sino más bien que las personas y la naturaleza, eso que conforma a Chile como es, esté por encima de cualquier empresa o religión, resguardando y protegiendo a nuestra gente, nuestra fauna y nuestra flora. No tengan miedo de ser parte de este momento, pues todos estamos aquí para vigilar que este Chile sea equilibrado para todos, y no cargado para unos pocos como ha sido por tantos años. Dignidad hemos pedido todos, requirió salir a las calles, luchar incansablemente, que nuestros compatriotas sean víctimas de torturas, violaciones, mutilaciones, abusos y desapariciones...el precio fue altísimo, por esa misma razón seguiremos adelante con todo, hasta que la dignidad sea costumbre y que ningún chileno tenga que volver a llorar sangre para exigir lo que nos corresponde.

Las grandes alamedas estaban cerradas a cal y canto, pero las abrimos con fuerza atronadora e imparable. Está naciendo un nuevo Chile, amados compatriotas, un Chile en el que al fin podremos estar todos, todas y todes ¡Felicitaciones a cada uno por ser parte del tránsito histórico a este nuevo amanecer! ¡Viva Chile! ¡Vivan los chilenos!

Fotografía de Margarita Beroiza 2020

lunes, 4 de marzo de 2019

Ante cualquier duda, llame...


Llevaba tres meses cesante cuando me llamaron de ese trabajo, era uno de medio tiempo, la paga era insuficiente para mantener a mi familia, pero cualquier cosa estaría bien ante no tener nada. El trabajo era para un call center, 30 horas semanales, con la indicación “agendamientos”. La entrevista fue medianamente caótica, pero nada fuera de lo común. Luego nos llamaron y nos dijeron que nuestra capacitación sería de cuatro días, me pareció razonable.


El primer día de capacitación fue un desorden, nos entregaron la información entre hojas sueltas, nos daban indicaciones incorrectas o cruzadas, aunque seguía siendo parte de lo ordinario en uno de estos tantos centros de llamados. De pronto nos informaron que la capacitación sólo constaría de ese día y que nos conectábamos al día siguiente. Caos. Caos. Caos. El común y mal habido desbarajuste propio de los call center.

Supuestamente era un call center bancario en el que llamaríamos a la gente para agendar entregas de tarjetas preaprobadas...tarjetas que las personas nunca pidieron. No es algo tan malo, sólo que todo dilucidaba que esto era un servicio de ventas en donde, lo lógico, era que cada uno ganaría comisiones por ventas y que podría ser despedido quien no lograra la meta de venta mínima. Sin embargo nos dijeron que este era un servicio de agendamiento, por lo cual no tendríamos comisiones por las ventas realizadas, pero que tendríamos la ventaja de que no perderíamos nuestro trabajo en caso de no lograr una cantidad de agendamientos mínimo.

Todo bien hasta aquí. Primer día conectados. Nos sentaron a todos juntos, lejos de los ejecutivos más antiguos, algo que no es muy habitual en los centros de llamados. Ante la pantalla nos dimos cuenta que nos enseñaron a hacer funcionar sólo uno de los tres programas que necesitábamos para operar, por lo cual comenzamos a acercarnos a los más veteranos para pedirles ayuda, entonces nos enteramos (por la conversación con ellos) de qué estaba ocurriendo realmente: El call center SÍ era de ventas, ellos de hecho recibían comisiones por cada "agendamiento" realizado, pero al parecer quisieron cambiar la forma de pagar a sus trabajadores, ya que gastaban mucho en comisiones, y simplemente tomaron la decisión de despedir a todos y contratar a gente nueva para poder pagarles menos y restar las comisiones reglamentarias; así mismo supimos que, quienes no lograran los agendamientos/ventas mínimos que se requerían, serían retirados de la plataforma y despedidos de la empresa. Es decir, era un call center de ventas camuflado para que pareciera otra cosa, en el cual tendríamos todas las obligaciones de los vendedores sin ninguno de los beneficios y, lo peor, es que habían despedido a toda la gente de la plataforma para ahorrarse un poco de dinero y habían contratado a toda una camada nueva que tendría que aceptar estas condiciones paupérrimas, aunque todos los despedidos cumplían con lo necesario para continuar allí, realmente no había razones para desvincularlos, simplemente la avaricia de sus jefes.


Me retiré antes de terminar la jornada, no quise ser parte de esa estafa. Cuando salí del edificio tenía una pesada sensación de molestia, pues estar ahí, viendo como simplemente manipulan a las personas como números nada más, era horroroso. Me di cuenta que una simple palabra en un contrato puede significar tanto para los que somos nada más que obreros, y que quienes creen estar por sobre nosotros se creen con derecho a tratarnos como basura, eso me causó una repulsión tremenda. Me pareció humillante ese total desinterés en las personas y, lo que es más, muchos de ellos profesionales que nunca tuvieron la más mínima oportunidad de ejercer en lo que estudiaron por no tener los medios económicos, por no haber nacido en una posición más acomodada. Hemos creado una sociedad fracturada, incapaz de sustentarse a sí misma, que lidia con su mayor carga, la existencia del dinero, que es el mayor freno a nuestra evolución como sociedad. Tengo una pena tremenda en este momento por ver cómo nos conducimos sin rumbo, porque vamos más preocupados de qué auto conducimos que hacia dónde vamos. Y no me mal entiendan, esto no fue por la sorpresa de cómo funcionan estos lugares, tengo bastante tiempo de experiencia en call centers y otros puestos de atención al cliente como para juzgarlos y ser capaz de decir que son inhumanos e insostenibles para sus trabajadores.

El día de hoy no quise ser parte del dolo contra esos trabajadores, no quise ser parte del problema, responsable de este y víctima del mismo, porque la dignidad y el honor valen más de lo que nosotros mismos creemos. Hoy, con mis problemas económicos a cuestas, preferí seguir buscando en vez de quedarme con ese puesto, cadáver estático y tumba fría que guarda la experiencia de quien simplemente es una cifra más para una empresa a la que le importa un retruécanos quienes llenan sus arcas.


Y es que los call center son un monstruo muy especial, por una parte cumplen de forma aberrante lo que algunas vez Umberto Eco consideró la única forma de entregar un mensaje y que los interlocutores lo entiendan a cabalidad, entrando a su casa sin entrar a ella, a través de la conversación telefónica (aunque más bien tendríamos que entrar a la mente de las personas para que esto se hiciera realmente posible, porque aún en estas condiciones todos entienden lo que quieren o lo que pueden, quienes han trabajado en esto me comprenderán); y por otra parte exponiendo a sus obreros, cifras desechables para las empresas, a cuanto improperio existe, y es que si le pones una macana a un ejecutivo de call center ya se convierte en “paco” en protesta o ponle un poco de cuero y es manubrio de taxista. La cantidad de veces que a mis compañeros o a mí nos insultaron o nos amenazaron porque hubo un problema con el sistema o a la empresa le importaba un carajo su cliente, o inclusive la cantidad de pesadas bromas telefónicas que incluyeron amenazas de golpizas, violacines y/o muerte son incontables, llegando a la conclusión de que el sueldo simplemente no da para aguantar tanto. Lo que es más, las malas condiciones laborales en donde siempre te usan de muñeco de pruebas o te pasan a llevar es mucho más de lo que cualquiera pudiera aguantar.


Quisiera ver a algún cirujano plástico, un doctor en "lo que venga" o un apitutado político, o uno de esos artistas al peo que se creen importantes porque tienen plata o son hijos de un artista realmente importante, aguantar una semana recibiendo el mierdal humano que llega por la cañería telefónica, pero eso simplemente no va a pasar porque son ellos los que lanzan esa mierda y nosotros, los más pobres (con o sin títulos o grados académicos), somos los que hacemos de baño de ellos. Es una confabulación siniestra en la que las empresas tienen a sus trabajadores en pésimas condiciones y, a su vez, quienes llaman creen que tienen derecho a insultar a una persona que trabaja en un puesto como ese, como lo hace cualquier otro (similar a lo que piensa un hombre que contrata a una prostituta para usarla de saco de boxeo). Basta de engaños y mentiras sobre lo que somos como sociedad, los que estamos con el cintillo frente a la computadora somos quienes oímos su verdadera voz, en donde no les importa nada, sólo ellos mismos y no guardan el más mínimo respeto por nadie.

Hoy vi una injusticia y levanté mi voz, no pudiendo hacer nada me retiré y estoy orgullosa de los que podemos hacer eso, porque reparar la sociedad depende de eso. El que crea que no es así, que espere en línea...

jueves, 31 de agosto de 2017

Reseña: Zapatero a tus zapatos


Sin ir más lejos diría que esta es una de las películas más dedicadas de Adam Sandler, quien ya nos demuestra en esta un estilo más maduro de humor a cargo del director Thomas McCarthy, quien también ha participado de películas como UP!
Es de destacar la sencillez de esta película, la cual muestra con igual importancia a sus múltiples personajes, contándonos de forma entretenida e imprevisible en ocasiones como el reparador de calzado, Max Simkin, logra vivir la vida de otras personas con sólo calzarse sus zapatos.
Lamentablemente la mayor sorpresa de esta historia se vuelve totalmente previsible al final del relato, sin embargo esto también nos deja a nuestro haber una lección mucho mayor, y es que a veces buscamos demasiado y dejamos de vivir y experimentar, y es que a veces con un poco de empatía y riesgo podemos tener enseñanzas que nos ayuden a sobrellevar mejor la vida misma.

Una preciosa película sin miedos a los estilos más foráneos, prescindiendo de los moldes establecidos por las grandes industrias…hermosa, llenadora y totalmente recomendable.

Reseña: Invocando al demonio


Esta película de terror es la ópera prima de David Jung, un director y guionista con poca experiencia en el medio. En esta obra Jung nos cuenta la historia de Michael King (Shane Johnson), un hombre felizmente casado que pierde a su esposa por el mal concejo de una “adivina”, razón por la cual inicia una travesía por descubrir la existencia de Dios y el Diablo, aventura que lo llevará a la locura por su osadía para con lo desconocido, sin embargo, como muchas películas de terror de última generación, resulta ser un tanto pretenciosa y predecible, abusando del montaje de shock para producir susto en los espectadores, sin embargo se pueden rescatar de esta obra que el uso de elementos juveniles, como el lenguaje del video, los recursos teatrales y elementos propios de los creepypastas en la web lo vuelven una obra entretenida para que la gente de no más de 35 años.
Durante la corta historia de esta película, que dura menos de 90 minutos, nos encontramos con errores de guión inclusive como la motivación del protagonista: Por la muerte de su esposa al ella seguir los concejos de una mujer que le lee la carta astral decide... ¿Desenmascarar a demoniólogos y sacerdotes? O nos muestran al personaje pasando por múltiples “maestros de lo sobrenatural” ¿Y pretenden que sea una sorpresa cuál de ellos fue el responsable de lo sucedido con el personaje? O cuando su mujer va a poner la moneda en el parquímetro... ¿Lleva una cámara y la mano con la moneda frente a ella como si fuera un videojuego? ¿Y además cruza la calle sin motivo siendo que, primero, nos muestran el parquímetro muy cerca de ella en la otra vereda?

Uno de los elementos que podemos destacar de este film son las alusiones actorales al personaje interpretado por Jack Nicholson en “El resplandor”, lo que se convierte en una agradable sorpresa de vez en cuando durante “Invocando al demonio”, pero eso se convierte tan sólo en una eventualidad, pues en definitiva este es uno de esos films de terror que no te dejan tembloroso ni cuestionándote la existencia misma como ocurre con otros de mejor manufactura, sin embargo es una película entretenida para saltar del asiento y reír en una tarde de pintas con los amigos.

Reseña: El club de los incomprendidos


Hace treinta años, cuando los muchachos se dividían en las escuelas como “cool” y “nerd” una película cambió la perspectiva de muchas personas, proyectando con más detalle la verdadera fauna adolescente presente en los colegios, esta fue “The Breakfast club” de John Hughes, quien ayudó a aumentar la perspectiva de la gente y, a la vez, permitió a los jóvenes identificarse con sus personajes. Hoy en día muchas obras logran abarcar esos aspectos, sin embargo la saga de novelas de Blue Jeans revivió al Club de los cinco, profundizando en ellos y modernizando los modelos, acercándolos a los jóvenes actuales.
No es de extrañar que la fanaticada del libro esté satisfecha con la película, pues es bastante fiel a la obra escrita, sin embargo creo que es importante el ser más exhaustivo a la hora de publicar obras adolescentes, y es que debemos comprender que esta es una época muy compleja de la vida en donde absorbemos la parte más fuerte de las enseñanzas de nuestra existencia, el tener obras base que nos ayuden a enfrentarla es esencial en esta etapa y considero que esta obra no logra abarcar lo que esta misma plantea.
En muchos momentos, durante la película, las motivaciones de los personajes son insuficientes, pareciendo a veces sus acciones demasiado rápidas en comparación al ritmo de la trama, provocando que las actuaciones sean bastante estériles, llegando a ser inverosímiles en algunos instantes. La trama se compone de dos triángulos amorosos, uno principal con los “chicos cool” y uno secundario con los “chicos nerd”; quizás sea por experiencias del propio autor o quizás sea por el poco tiempo dado a un desarrollo natural de ambas líneas argumentales durante la película, pero el triángulo principal nos resulta algo tosco y fantasioso, mientras que el secundario es mucho más fluido y enriquecedor.
Una de las cosas que más lamento es que, en estas obras post-modernas, solamente se nos muestre la insatisfacción de la juventud, respaldando sus comportamientos irresponsables y sus inestabilidades, entregándoles enseñanzas difusas, muy pocos valores y, finalmente, empujándolos a un individualismo sedentario. Ejemplo de esto es este film, que en muchos instantes toma con liviandad las relaciones riesgosas, las infracciones a la ley, la infidelidad, la dignidad y la vida sexual adolescente, no siendo un buen aporte a enfrentar esta clase de decisiones para los jóvenes. Sin ir más lejos debo decir que el triángulo amoroso secundario pudo haber existido por sí sólo y hubiera significado mucho más en pantalla o en los libros, pues dejaba muchas más enseñanzas, tenía muchas más sorpresas y trataba temas mucho más profundos como la homosexualidad o la pedofilia. El dejar esta trama en segundo lugar creo que es un mal tino editorial, pues es el gran fuerte del libro y de la película.
Necesitamos más obras juveniles que les enseñen sobre su inteligencia emocional, sobre estructuras cívicas, sobre problemas reales, camuflados inclusive en las más entretenidas fantasías, como resultaron ser en su momento “Harry Potter”, “Chicas pesadas”, “Doctor Who”, “Las 10 cosas que odio de ti”, “El club de los cinco” o ahora lo son “Los juegos del hambre”, “Glee” o “Divergente.”
Si los jóvenes se identifican con “El club de los incomprendidos” es básicamente porque no les estamos mostrando que nosotros también fuimos parte de ese club, pero que descubrimos que todos tenemos alguna particularidad y que debemos aprender a vivir con ella sin apartarnos de la sociedad, que en el fondo la aceptación viene con la comunicación, que es nuestra gran falencia actual para con nuestros adolescentes.

Debemos ser más responsables de lo que le entregamos a estos jóvenes y no simplemente querer ponerlos frente a una pantalla para que no molesten o creer que si están leyendo es bueno, sin importar realmente qué tienen ellos en sus manos para leer…recordemos que ellos son nuestro futuro, si no compartimos con ellos nuestro conocimientos y dejamos que sean guiados por cualquier cosa ese futuro estará sencillamente perdido. 

Reseña: Escobar, un paraíso perdido


Como ocurre muchas veces el título original de una película dice más de ella que las traducciones, este es el caso de Paradise Lost (Paraíso perdido), ópera prima del actor Andrea Di Stefano, pues nos presenta en su película (traducida Escobar para Chile) la perspectiva del paraíso natural al que llegan Nick (Josh Hutcherson) con su hermano Dylan (Brady Corbet), el cual progresivamente comienza a contrastar con la realidad social de Colombia en esos años, cuando Nick se enamora de María (Claudia Traisac), sobrina del famoso traficante Pablo Escobar (Benicio Del Toro) todo cambia en sus vidas. El “paraíso” de estos muchachos se pierde ante el infierno poblado de sangre y droga de Pablo Escobar, atrapando cada vez más a cada uno de los participantes de la trama.
Destaca tremendamente la forma en que se narra la historia de este reconocido personaje, pues nos muestra su lado más humano, la ayuda a los pobres, el compartir con su familia, sus oraciones a Dios, sin embargo comenzamos a ver con suma sutileza su lado más oscuro, en donde manipula a su familia ordenándolos como si fueran piezas de decoración, en donde la vida humana es un factor sacrificable para su beneficio propio...en donde él se considera al mismo nivel que Dios en una sociedad sumamente católica. El pasar así de un aspecto a otro le da tal profundidad al personaje que lo convierte en un ser aún más escalofriante que el caricaturesco traficante rodeado de prostitutas que solemos ver en televisión, como en la teleserie del mismo personaje El patrón del mal. Esta visión de la obra, complementada con la actuación de Benicio Del Toro, hacen de esta representación de Pablo Escobar un ser único y notable, por sobre los demás que hemos visto.
Desde sus inicios la narración cada vez se vuelve más intensa, permitiéndonos pasearnos por toda clase de profundos sentimientos, acompañando esta narración con una excelente fotografía que intercala planos suaves, bien compuestos y armoniosos para describirnos “el paraíso de Colombia”, para luego incrementar la progresión de la trama con cámaras en mano y focos extremadamente selectivos, aislando al personaje de su entorno y mostrándonos así su confusión y dolor. En un par de ocasiones existen problemas técnicos tales como saturación en pistas de audio o cambios bruscos de registros dentro de una misma escena, sin embargo estos problemas menores sólo ocurren un par de veces y, fuera de ser un tanto molestos, no se convierten en ninguna complicación para comprender a cabalidad la historia.

En definitiva, si se quiere aprender realmente sobre la mente de un hombre como Pablo Escobar, recomiendo totalmente esta película, la cual elimina la perspectiva del “turista en busca de droga y sexo” y nos muestra el lado más profundo del alma humana en esas circunstancias. No me extrañaría que, con el tiempo, Escobar se convirtiera en la principal postal de los oscuros tiempos de este hombre y sus coterráneos.

Reseña: Still Alice, la sombra de un recuerdo


Siempre que hablamos sobre los logros que deseamos tener en la vida menospreciamos lo físico, aduciendo que la belleza y la juventud son efímeras y superficiales y destacando los estudios y los logros familiares…aplausos y recuerdos. Pero cuando se cultiva la mente obviamos algo sumamente importante, el que esta también es una masa física, que con sus neuronas y sinapsis permiten el que nosotros seamos lo que somos y que, así como la movilidad de una extremidad se puede perder con un golpe, nuestra mente puede esfumarse de la misma manera. Como se deteriora nuestra piel o nuestros órganos también se deteriora nuestro cerebro. Y también es así como un amputado puede encontrar múltiples soluciones para enfrentar los cambios en su vida, pero una persona con un problema en su percepción es, progresivamente, relegada fuera de la sociedad “donde no pueda molestar a quienes aún mantienen su cordura relativamente intacta.”
Una de estas enfermedades es el Alzhéimer y este es el tema tratado por Lisa Genova en su novela Still Alice, donde profundiza en el caso de una demasiado joven (50 años) doliente de esta enfermedad, la cual ostentaba una magnífica vida como profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Harvard, mundialmente destacada experta lingüista, madre de tres maravillosos hijos y esposa de un hombre tan talentoso como ella, con el que ha compartido un mutuo y precioso amor. Alice, quien cultivó su mente y su vida, llenándola de logros y grandes expectativas, es quien se ve ahora bajo las garras del más cruel olvido.
Still Alice es llevada al cine por manos de Richard Glatzer y Wash Westmoreland, realizadores que vienen de los herméticos circuitos de los documentales televisivos principalmente, destacando sus labores como expositores de las minorías, como la comunidad de inmigrantes latinos y la cultura urbana de los homosexuales, lo cual hace aún más particular el trabajo de estos directores. Julianne Moore representa en esta cinta a Alice Howland, recibiendo por este papel el premio Bafta y el premio Oscar a mejor actriz en lo que lleva del año.
Una de las grandes facultades que tiene esta película es el mostrar la tragedia del Alzhéimer en primera persona y a la vez plantearnos lo pronto en que puede aparecer esta enfermedad, vemos la completa distorsión de la realidad de la protagonista por sobre la desdicha de su familia, elemento mucho más ampliamente llevado por otras obras, como Lejos de ella, El hijo de la novia o Iris. A través de elementos bellamente llevados, como cámaras en mano nerviosas, sonidos aislados y desenfoques que separan a Alice del mundo que creía conocer, nos trasladan por el estado de confusión y el verdadero drama del personaje, sentirse ajeno de su propia vida. Pequeños gestos comunes como olvidar una palabra mientras se recita una frase o el no encontrar las llaves, actos que no nos son ajenos a ninguno de los que nos consideramos en todas nuestras facultades, hacen que el entorno dude de Alice, aislándola cada vez más de la existencia misma y, a la vez, nos hacen preguntarnos cuantas veces nos habrá sucedido a nosotros lo mismo sin causar mayor alarma, sin embargo estos simples actos hacen que nosotros mismos dudemos del personaje.
Esta película nos lleva a preguntarnos el real valor de la coherencia y que tan apreciable es darle nuevamente ese don a quien lo perdió…el poder otorgarle un “claro que sí” a una tontería o desfachatez de quien ya no tiene más que eso en la vida, y más aún cuando la vida misma, con toda su memoria, se ha esfumado.
Los demás personajes que nutren la historia, interpretados por actores como Alec Baldwin y Kate Bosworth, presentan constantemente un clima de misterio, como si cada uno de ellos tuviera algo oculto ante los demás, secretos que nunca salen a la luz, permitiéndonos aumentar la empatía con la protagonista al sentir el que “hay algo que debería saber, pero no recuerdo qué es…” La única decepción es la actuación de Kristen Stewart, por quien se perdían muchos diálogos al escucharlos recitados de forma bastante plana y escueta, dificultando crear empatía con el personaje. El papel de Kristen, Lydia, tiene una doble complejidad, ya que ella representa la contraparte familiar de quien se liberó de los lazos, pero a la vez está dispuesta para luchar con la enfermedad de su madre y, por tanto, es un pilar fundamental para el desarrollo de Alice (Julianne Moore), sin embargo no le favoreció para nada estar junto a la actuación de Julianne, pues esto simplemente opacó más su trabajo.

Como siempre es necesario recordar “una crítica o una reseña es sólo un texto basado en una obra” y siempre es bueno ver aquellas obras, se diga de ellas lo que se diga, pues la opinión propia sólo existirá de la experiencia frente a la pantalla. Así que sólo me queda invitarlos a ver esta preciosa película, esperando que puedan descubrir no sólo el mundo frío y distante de quienes han olvidado todo, sino que también la necesidad propia de que no los olvidemos a ellos y, por sobre todo, espero que descubran un trozo de sí mismo extraviado entre las difusas calles de Still Alice.

martes, 25 de octubre de 2016

Carta abierta a la comunidad evangélica

Estimada comunidad evangélica:

A días de celebrar una nueva Noche de Brujas nos volvemos a encontrar con una oleada de campañas "anti-halloween" poblando nuestras ciudades y redes sociales. No contentos con estas campañas además, en muchas multitiendas, ya han puesto la decoración navideña, saltándose la de Samhain (Halloween). Todo este movimiento nos hace tener el siguiente cuestionamiento: ¿Por qué este odio tan acérrimo a esta festividad? Ante esto escuchamos los argumentos de su comunidad, los cuales nos parecen bastante particulares. El primero es que "esta noche está asociada a rituales satanistas y asesinatos, así como a la muerte"; lamento mucho informarles que la mayor taza de suicidio ocurre durante Navidad y día de San Valentín, días dedicados a cualidades "positivas" como el amor y la familia, en donde quienes no poseen estas cualidades en sus vidas las resienten y deciden acabar con su existencia, actos muy tristes que nos recuerdan que debemos mejorar como sociedad. Por otro lado, cuando se trata de asesinatos, nos acercamos a una época de total chilenidad más que a la Noche de Brujas, las Fiestas Patrias, en donde personas alcoholizadas provocan muertes a destajo por toda la extensión de nuestro país, pues tenemos muy enraizada la cultura del alcohol en nuestra sociedad, lo que también supone la necesidad de cambios. Por otro lado esta festividad es celta, por tanto no puede ser satanista ya que esta cultura es pretérita a los cristianos y por tanto a este personaje, por lo cual esta no consiste en alabar a Satanás, personaje que nunca a sido parte de la cultura celta, sólo estando presente en las religiones de base Cristiana o Judaica. Otro argumento que usan bastante a menudo es que "no es una fiesta chilena" y debo decir que tienen razón, así como tampoco lo es Navidad, la Asunción de la Virgen, San Valentín, el Día de la Madre, etc. Podemos acusar esta como fiesta extranjera, pero también debemos comprender que en un estado de globalización e interculturalidad, como es el actual hace ya varios decenios, la adopción de religiones, fiestas y tradiciones es propio de la humanidad misma, por tanto esta, como todas las otras festividades en nuestro país, es obra de la apropiación y adaptación cultural, algo para nada negativo, que desde hace años a permitido el surgimiento de cosas muy entretenidas e interesantes, como las Diabladas en el norte de nuestro país o las fiestas Navideñas comunitarias en México. Otro argumento que me parece una falta de respeto para el resto del país es que "no le gusta a Dios", en primer lugar esto ataca a la pluralidad de culto que es protegida constitucionalmente desde hace más de un siglo, pues trata de avasallar al resto de los creyentes de todas religiones o no creyentes con la imagen de un sólo Dios, perteneciente a un culto exclusivo, sin considerar a sus propias imágenes religiosas o inexistencia de estas. Esta práctica es discriminatoria y pasa a llevar a todos los demás ciudadanos de nuestro país, pudiendo ir inclusive contra la Ley 20.609, así como el artículo 5° de la Constitución de 1865.


Imágenes difundidas por comunidades religiosas
cristianas a través de internet

Dejando claro estos puntos creo que ya es el momento de explicar algunas cosas. En primer lugar esta fiesta es una fiesta Celta, pueblo existente desde la Edad de Hierro, con una cultura mucho más antigua que el mismo cristianismo, los cuales fueron llamados "paganos" cuando la iglesia Católica se estableció definitivamente en el poder europeo. La Iglesia, en búsqueda de que los practicantes de esta cultura se convirtieran en feligreses, llenando así aún más las arcas cristianas, decidieron adoptar políticas que les permitieran acercar a los paganos, entonces la Iglesia tomó la decisión de adoptar estas fiestas, pero modificándolas a conveniencia para que tuvieran un aspecto más "cristiano". Las dos fiestas principalmente afectadas por este ultraje fueron la Noche de Bendición y el Samhain. En el caso de la Noche de Bendición era una fiesta dedicada al paso del siguiente año, en donde la gente decoraba la casa pidiendo abundancia con adornos de pino y muérdago y todos se reunían para celebrar el estar juntos un nuevo año, entonces los católicos implantaron que, en ese día, había nacido Cristo y le cambiaron el nombre a Navidad, nombre relativo a la "natividad", es decir el nacimiento. El caso del Samhain fue un poco más complejo, esta era una fiesta de cosecha mucho más antigua en donde la gente se disfrazaba para asustar a los fantasmas y así evitar que los malos espíritus se comieran la cosecha y que provocaran desgracias, la Iglesia no pudo modificarla demasiado pues estaba muy enraizada en la gente, entonces decidieron agregarle dos días de fiesta más que se celebrasen en los camposantos, lugares sagrados para su religión, y llamaron a estos días extras el Día de Todos los Santos y el Día de los Muertos. Ante esta modificación se le cambió el nombre a esta festividad celebrada la noche del 31 de Octubre de Samhain a "All hallow's eve", es decir "víspera de todos los santos", en acto de quitarle importancia a esa noche y dejarla tan sólo como una "espera" a la festividad grande que era el Día de Todos los Santos, lo que con el tiempo degradaría en "Halloween", el nombre con el que muchos conocen a la Noche de Brujas, que es la latinización del mismo. Así los cristianos pudieron integrar estas fiestas y hacerse de más feligreses en aquella época medieval, y estas modificaciones se pueden apreciar hasta la actualidad.

Póster difundido en estaciones de metro
de Santiago de Chile

Desde mi perspectiva personal, y siendo descendiente de celta, debo decir que esta fiesta es una preciosa festividad, en donde nos reunimos con la familia, decoramos, nos hacemos disfraces y compartimos. Los niños se caracterizan, juegan y vemos películas de terror, siempre midiendo que sean adecuadas para cada edad. No buscamos hacerle daño a nadie, respetamos la fiesta original, pero siempre tratamos de no ofender a quienes no la celebran. Por todo esto considero una falta de respeto y una vulneración de nuestros derechos que algunos evangélicos estén haciendo estos movimientos de poco criterio y con argumentos tan paupérrimos como los anteriormente expuestos en busca de eliminar una fiesta que a muchos les agrada, la comprendan o no. Y lo que más me indigna es el echo que promulgaran su día de las Iglesias Evangélicas ese mismo día, pasando por encima de las costumbres de los demás. Creo que, así como se puede respetar el que decidan no celebrar esta bella festividad o que quieran celebrarla poniendo globos blancos y vistiendo a sus niños de ángeles (cosa que da mucho más miedo, pues me remite a la costumbre de vestir así a los niños muertos en el campo chileno), ustedes deben respetar a los demás y no apuntarlos con el dedo por celebrar una fiesta tan bonita y entretenida para los niños, que son los que más disfrutan estas fechas. Vivir en comunidad depende de todos, por favor no más violencia ni movimientos discriminatorios a quienes no son de su religión. Por favor no más...

Deseándoles una Feliz Noche de Brujas me despido,




Atte



Una celebrante más.

viernes, 8 de mayo de 2015

Puños sin sexo

En el día de ayer un video de una mujer golpeando violentamente a un hombre en San Antonio, hasta dejarlo sangrando y solo en mitad de una calle, nos remeció a todos. Variadas fueron las reacciones y, aunque hubieron muchas burlas, felizmente hubo también mucha indignación. Es una noticia evolutiva el que exista gente que esté cuestionando la violencia hacia los hombres, así como es en la pareja la violencia hacia la mujer. Sin embargo existe algo que aun me remece y llama profundamente mi atención y eso es la cantidad de personas ignorantes que, usando términos peyorativos como "feminazis", dan claras muestras de no comprender como funciona la sociedad hoy en día, y es que esta gente (la mayoría hombres) se han tomado internet para decir que, a las que ellos insisten en llamar "feminazis", tan sólo se dedican a ensalzar a las mujeres y a ponerlas como víctimas de violencia, obviando la violencia hacia los hombres. Ante estas palabras no puedo evitar decirles que, con el afán de informarles, el que un hombre sea golpeado de esta forma y que tenga miedo a denunciar es un derivado del machismo, pues en el patriarcado el hombre domina, y el hombre que es dominado o que derechamente sufre violencia es motivo de burlas, ya que en este medio no puede ser considerado un "macho". Es decir, las mofas y la agresión que vemos en el video no es un derivado del feminismo ni por lejos, pues el movimiento feminista busca la igualdad y la vida en tranquilidad para todos.

Gonzalo Idiaquez denunció mediante su cuenta de Facebook haber recibido una fuerte golpiza por parte de su novia, la que lo habría dejado con serias lesiones en el rostro, lo que derivó en una serie de burlas muy agudas intercaladas de palabras de apoyo durante Enero de este año.

Comprendo plenamente que exista esta confusión de términos, pues lo que muchos piensan que es feminismo es en realidad hembrismo, que es un movimiento que busca expresar que "las mujeres son mejores que los hombres", y la mayoría de nosotras no pensamos que eso sea verdad. Todo esto me tiene bastante consternada, pues creo que los hombres que sufren violencia DEBEN denunciar sin miedo a las risas de sus "amigos" y, así mismo, las feministas no deben seguir siendo perseguidas en esta casa de brujas llamándolas "feminazis" por unas cuantas hembristas, y así tirando por tierra a más de un siglo de lucha por la igualdad.

Si vemos a futuro otra situación como esta detengámosla, no dejemos que la violencia y los parámetros absurdos nos detengan en esos momentos. La igualdad debe ser nuestro mejor valor y nuestra más importante meta...sobre todo en este país que se hunde por su desigualdad en todo ámbito.


domingo, 29 de marzo de 2015

Mi Chile llora...

Mi país está sufriendo,
Resquebrajado como una jarra rota
Derramando todo su contenido.

Los muertos, como siempre,
Juegan a la escondida
Por orden marcial,
Mientras nuestros gigantes más viejos
Se esfuman entre el humo.

Nos ha quedado un desierto de greda,
Secado con la angustia de miles de compatriotas.
Mi Chile llora una búsqueda incesante
Clamando justicia, pidiendo ayuda
Suplicando a quienes tienen los hilos
Resuciten el jardín del Edén.

Mi tierra amada se arrastra
En una venia a quienes guardan las llaves
Por favor, abran las puertas
Que la salvación la tienen ustedes
Dejen de ladrar por los juicios perdidos
Den un paso atrás, estiren las manos
Y, por favor, salven a Chile

Que se nos está desangrando.

domingo, 15 de marzo de 2015

El poder de la palabra

          Es impresionante la forma en que, cada vez más, se menosprecia el poder y valor de las palabras, es como si los emisores de estas consideraran lo que escriben o lo que sale de sus bocas sin ningún valor. Sin embargo, hace pocos días, un muchacho ciego que solía vivir de lo ganado tocando la armónica a la salida del metro acompañado de su perro lazarillo, terminó suicidándose por el trato vejatorio y las fuertes palabras propinadas por los guardias del metro al sacarlo del lugar. Metro emitió una carta en donde apoyaba el trato de los guardias, sin ningún interés en las fuertes palabras dichas por estos hombres y ni ellos han pedido disculpas por lo ocurrido...las palabras matan, Felipe fue asesinado por el filo de cada letra.
Gran parte de la sociedad de hoy no le da la importancia que requiere a la palabra escrita o hablada, creen que al emitir un improperio pueden camuflarlo con “humor” o que un “piropo cochino” a una menor de edad, una desconocida o una compañera de trabajo son algo por lo cual ellas deban sentirse bien o que una incitación al suicidio no significa nada o que una amenaza no tiene peso. Lamento decirles a muchos que la injuria, el acoso, la incitación al suicidio y las amenazas son delitos penados por la ley, así de importantes son las palabras. Tan importantes son que fue la escritura, el registro de la palabra misma, lo que demarca entre la prehistoria y la historia.

Como guionista esta actitud de las personas me tiene profundamente preocupada, pues he visto el poder de las palabras ser derribado por el desinterés de quienes no son capaces de tomarles el peso. Esto es tanto así que lo he visto en mi labor. Toda forma de arte es importante, pero su dificultad se debe a los límites del medio en que se desarrolla, es decir entre más límites te presente una plataforma más fácil es hacer bien el trabajo, pues las posibilidades de error están demarcadas con claridad, sin embargo la escritura tiene tal libertad que permite mucho, y por lo mismo es más compleja de hacer bien. Inclusive debemos decir que, aunque hay muchas obras de arte que han logrado destacar por si solas no siendo escrituras, la gran mayoría se debe a un contexto escrito y sino real. Una ilustración del Quijote no es nada sin el texto de Cervantes, el Guernica no tiene ningún peso sin su contexto, Watchmen no hubiera sido dado a luz sin Alan Moore, el texto tras lo visto tiene un gran peso, lo cual propicia la significación y admiración de muchas obras. Podríamos cambiar a Gustavo Doré sin mover un ápice del Quijote, podría haber sido otro Guernica y la guerra sería la misma, podríamos cambiar a David Gibbons, pero no sería igual sin Alan Moore. No quiero que se crea ni por menos que otros tipos de arte son “poca cosa” o algo similar, eso simplemente no es así y está totalmente fuera de discusión, sin embargo deseo que se den cuenta, aunque sea por un leve momento, de la importancia de las palabras.
Hoy en día se está menospreciando el valor del trabajo de escritores, poetas y guionistas, permitiendo que obras paupérrimas como “Las 50 sombras de Grey” tengan una mayor importancia que la que en realidad merecen. En nuestro país es peor aún, pues la meritocracia ha sido hace años reemplazada por la pitutocracia, en donde muchas personas que piensan que pueden escribir por haber redactado cartas, creen que pueden ser guionistas, arruinando el medio, y por otra parte múltiples directores, empecinados por seguir sus ilusiones y deseos por encima de entregar verdaderos discursos y buenas historias, deciden hacer sus propios guiones, en ocasiones sin asesoría si quiera, lo que ya es una falta de respeto para esos espectadores que se verán expuestos a esas obras y por tanto para sus colegas también, pues por cada mala producción en Chile todos los demás realizadores deben cargar con ese público molesto que ninguneará toda obra hecha en este país por un buen tiempo. Como una vez un amigo me dijo “Cualquiera puede clavar un clavo en una tabla, cualquiera puede pretender hacer un mueble, pero sólo a un carpintero le quedará bueno y funcional” y así cada clavo es una palabra en el papel, cada mueble una obra de arte única en su especie.
Por años Dios fue el “Gran verbo” pues era el “Hacedor” de todo lo existente...el verbo, un tipo de palabra, era la regente de las vidas de las personas, y quizás sea al renunciar a esa dirección que la palabra se extravió y perdió peso, pero no dejemos que se desperdicie, pues palabras somos y sin ellas no existimos. Y si aún tienen dudas recuerden que hace casi treinta años una palabra cambio el destino de todo Chile, sin importar los cómos ni por qués...No.

domingo, 8 de marzo de 2015

Dignidad +IVA


Hoy en día nos vemos obligados a vivir en verdaderas cajas de fósforos, sin privacidad y con sueldos que no son acordes al estándar básico de vida. En mi caso debo ocupar una lavadora portátil para lavar la ropa, porque no alcanza el espacio para una normal en mi casa y hay muchos días en que nos mantenemos en pie comiendo sólo un huevo con pan, un té y nada más...y eso que no soy clase baja. Quizás a los dueños de los grandes holdings les sea difícil entender entonces la indignación de los chilenos, pues es horrible ver cómo han jugado con el dinero de todos los chilenos para hacer crecer más y más sus arcas, mientras el resto de la gente nos calcinamos en el metro para ir a trabajos en donde nos explotan por un salario ridículo.
¡Y al fin la justicia llega! Sin embargo estos hombres y mujeres creen que no han hecho nada malo, justificándose con lo que es el único valor latente que aún ensalzaban de la dictadura: El haber dado trabajo y “mejorar la economía”, sin embargo la economía sólo mejoró para ellos, mientras nosotros nos gastamos casi la mitad del sueldo sólo en pasajes para un transporte público deleznable... ¡Y más encima estos hombres crearon un sistema de salud y ahorros en donde pudieran seguir sacando mes a mes dinero del bolsillo de los chilenos! ¡Hasta cuando con estos seres capaces de vender a sus propias madres por sus intereses sucios y egoístas!
Al menos la justicia ha llegado al Olimpo (UDI) a manos de un duro héroe, Juan Manuel Escobar, quien a echo lo que debe hacerse con esta clase de delincuentes, darles prisión preventiva mientras dure el juicio, y ojalá otra decena de años más cuando el juicio termine. Sin embargo sigue siendo indignante que ellos paguen con lujo, con reclusión en sus grandes casas con servidumbre y asaditos con los amigos, o siendo prisioneros en centros de reclusión amplios y bien ambientados, mejores que las casas o departamentos de muchos de nosotros. Esta clase de lacras sociales deberían estar en verdaderas cárceles, como nos tocaría a cualquiera de nosotros si delinquiéramos, y que tengan que compartir un baño expuesto, que sufran el hacinamiento y que tengan que pelear con estoques por un cartón de cigarros. Para que estos seres sepan a quienes se cagaron deberían estar en nuestras condiciones, no en una comodidad en donde, lo más terrible, sea no poder fumarse un puro o tener que ver tele en una de 12’’. Si en este momento me enfermara y no pudiera pagar el arriendo por un par de meses (ya que trabajo freelance y enfermarme me significa no recibir ingresos) mi arrendador me pondría una demanda y, seguramente, terminaría en la cárcel de mujeres, siendo que no cometí ningún delito violento, pero estos hombres van a una cárcel mucho mejor que el estándar de la vida de todos los chilenos bajo la misma excusa, la justicia mínima es que paguen en la misma ley y forma en la que pagamos todos nosotros (los que finalmente somos verdaderos contribuyentes de este país.)
Y en este punto no creo que sea correcto confundir las cosas, porque ha sido muy bullada la cortina de humo que trataron de tirar estos malandrines a través de Dávalos, porque en el fondo él hizo uso de sus privilegios y es algo totalmente reprobable, por lo cual renunció justamente a su cargo en el gobierno, pero él no jugó por décadas con el Bolsillo de Chile y se mantuvo atornillado al poder aún cuando lo pillaron aduciendo a que fue “un error involuntario”. Y un nombre que particularmente se repite en el caso Penta y Dávalos es el de Luksic (o al menos en los medios confiables, pues en “ciertos” medios de comunicación tampoco lo han mencionado), y sin embargo él siempre brilla por su ausencia, siendo que muchos le han puesto el inquietante nombre de “dueño de Chile.” Lo peor es que, mientras todo esto pasa, Luksic no sólo no es puesto en tela de juicio, sino que además aún tiene sin agua a la gente de Caimanes, sin que a este hombre y su grupo económico le importe la vida de ningún ser humano fuera de él.
 
A fin de cuentas somos ganado para estos “líderes”, sin embargo deberíamos ser nosotros quienes los frenáramos a ellos, se supone que el país es de sus habitantes y no de un puñado de cuellos y corbatas, pero mientras sigan existiendo personas que apoyen esta clase de corrupciones y las validen seguiremos estancados como país. Como siempre espero que algún día las cosas cambien, pero ahora el futuro prometedor de Chile es tan falso como las canas de MEO.

domingo, 15 de febrero de 2015

Las 50 verdades de Grey



Aunque en un inicio Las 50 sombras de Grey se vislumbraba como otro libro erótico más, una campaña comunicacional arrolladora llevó a esta saga desde el fondo del estante de novelillas al aparador de los best-seller. Rápidamente vimos a una oleada de personas, que se decían profundos lectores, leyendo estos libros en todas partes y dando recomendaciones tales como que este era el libro más candente escrito jamás, que era el primero en tocar esta clase de temas, que reflejaba claramente toda clase de fantasías femeninas “que antes nunca se habían tocado” y cosas por el estilo. Luego de esto nos hemos encontrado con la siguiente predecible sorpresa, se estaba preparando una adaptación de la saga para el cine. Todas las ávidas lectoras esperaban con ansias ver el motivo de su fanatismo reflejado en la gran pantalla, sin embargo muchos salieron del cine quejándose de que no vieron lo descrito en el libro ¿O más bien no sintieron con las imágenes lo que reflejaron en sus cuerpos las palabras?



Unas acertadas palabras de uno de los mejores autores de best-seller, Stephen King, dieron a conocer a Las 50 sombras de Grey como “pornografía para madres”…aunque creo equivocó el término: En primer lugar debemos considerar que esta saga es para esas mujeres que no han sentido un profundo placer ya sea porque no las han dejado experimentar en ellas mismas (la mayoría mujeres muy religiosas y mayores, por eso él dice madres refiriéndose a ese rango etario) o porque les da flojera tener que participar del acto en la cama, entiéndase sobre esas mujeres a las que las han adoctrinado para que creyeran que el sólo hecho de abrir las piernas están haciéndoles un “favor” a sus parejas, que por tanto han creado un odio sistemático al acto sexual, considerando inclusive el no buscar su autocomplacencia o el decir ni mostrar lo que les gusta, simplemente porque escucharon que eso excita a los hombres, y no quieren “darles nada más que los complazca, total ya le abrieron las piernas, con eso deberían sentirse agradecidos.” Aunque muchas de estas mujeres tienen problemas como frigidez, resequedad o vaginismo, trastornos que deben ser tratados, muchas simplemente sufren de una apatía y una abulia tal que las termina transformando en un verdadero “saco de papas” en lo que de sexo se trata. He leído múltiples comentarios de esta clase de mujeres acusando a los hombres de su pobre vida sexual, aduciendo a que ellos deben “saber” que les gusta sin que ellas se los digan, que deben atenderlas de lleno, que sus orgasmos son responsabilidad del otro o, inclusive, que son demasiado bruscos en la cama…de ahí que algunos publicaran que si Christian Grey no fuera millonario tan sólo sería un degenerado y un pervertido, por el cual ninguna daría ni un minuto de su tiempo. Es decir esta no es sólo una saga para mujeres con problemas en el normal desarrollo de su sexualidad, sino que además es una saga para aquellas mujeres que lo único que les interesa de un hombre es su billetera, un hombre que tenga por sobre todo poder…pornografía para mujeres que se saben insatisfechas y que, además, desean ser “mujeres trofeo.”



En el fondo no las culpo, la sociedad nos ha empujado por años a convertirnos en el trofeo de algún hombre, pues “nuestro valor es tan sólo el que un hombre esté dispuesto a pagar por nosotras,” sin embargo las cosas han cambiado en torno nuestro, de a poco el matriarcado vuelve a nuestras vidas, las igualdades, aunque muy de apoco, se han comenzado a nivelar en nuestro entorno. Por todo esto debemos actuar con un poco más de entereza, dejemos de acusar a los hombres por nuestra sexualidad y tomemos cartas en el asunto, no dejemos que un hombre nos convierta en su trofeo pues somos mucho más que eso, no dejemos que nos violenten de ninguna manera, ya sea psicológica, sexual, física o económicamente, no permitamos tampoco que ningún hombre sea violentado de estas formas (porque parte de este problema es que, un hombre con esta clase de sufrimientos, no puede dar a conocer ni un ápice de su congoja), no admitamos más burlas ni discriminaciones a los varones que comparten o que derechamente hacen las labores de la casa, no permitamos que nos insulten dando a entender que hay cosas que no podemos hacer por ser mujeres, no le demos permiso a ningún desconocido para que nos acose en la calle y no permitamos que el único camino que se nos abra a nosotras sea la cama para surgir…pero por sobre todo no endiosemos obras mediocres como Las 50 sombras de Grey bajo la excusa de que “es la primera en tratar estos temas” y cosas por el estilo, pues debemos considerar los múltiples autores que la han precedido como el Marqués de Sade, Charles Bukowski, Anne Rice y Henry Miller, no obviemos obras cinematográficas que ya tocaron estos temas y esta estética como La secretaria, Saló a los 120 días de Sodoma y toda la filmografía de Tinto Brass de echo, y los múltiples factores que tienen a esta obra “por sobre” otras actualmente sin que esta tenga el valor para estar en el lugar que ostenta.




Por otro lado, sin quitarle importancia, esta saga ostenta en su suma de elementos uno de los más deseados por las mujeres de estos tipos, el tener un hombre guapo y poderoso con sendos problemas internos que "ellas cambiaran." De verdad eso es lo más dañino de este libro, porque presenta a muchas con cierta normalidad el poder modificar a un hombre como si se tratara de borrar y volver a dibujar un boceto, entonces están todas estas mujeres metiéndose en relaciones que no les hace bien por la ilusión de poder cambiar al hombre que tienen al lado. Esto tiene a gran parte de las relaciones de nuestra actualidad al borde del colapso, con sus participantes sacrificándose por cosas que no van a pasar. En verdad seamos un poco más honestos y busquemos en el otro a quien de verdad queremos tener con nosotros, y no hagamos atrocidades tales como tratar de modificar al otro para amoldarlo a lo que nosotros consideremos "bien," con eso tan sólo destrozaremos nuestras autoestimas y crearemos más monstruos insatisfechos de la vida misma.



Es cierto que la sociedad necesita aún muchos cambios, pues los machistas y las hembristas le están haciendo un flaco favor a nuestro futuro, prediquemos con el ejemplo siendo justos y equilibrados, dejando de lado intereses mezquinos como los que presenta esta obra literaria y cinematográfica. Una lástima ver la situación de nuestro país de esta forma, pero creo que, en un futuro, podremos ver como esta sociedad evolucione lo suficiente como para considerarse al fin civilizada, hasta que llegue ese día tan sólo podremos mantenernos en la tribuna luchando por lo que nos parezca justo y trabajando por cada nuevo mañana.